El combate en que murió Miguel Enríquez, durante la dictadura chilena por Gabriel García Márquez (*) Miguel Enríquez fue un importante dirigente de la izquierda chilena y secretario general del Movimiento de Izquierda Revolucionaria MIR, organización, que si bien no hizo parte de la Unidad Popular, apoyó al presidente Salvador Allende, y luego del golpe militar, su militancia junto a …
Ningún país con vocación imperial ha tenido verdaderos aliados, salvo circunstancialmente frente a “enemigos” comunes. Sólo tienen países competidores, resistentes o subordinados. Está en el ADN de aquellos estar siempre luchando por el mayor predominio posible en el escenario mundial para lo cual compiten con otros países con igual vocación y buscando subordinar a su hegemonía al mayor número posible de naciones. Y Estados Unidos prácticamente desde su creación ha tenido una vocación imperial, particularmente con el conjunto de países americanos.
Esto fue enunciado ya en la tristemente célebre Doctrina Monroe, elaborada por su presidente James Monroe (1817-1823) y que dio cuño a la frase “América para los americanos”. Y claro, los estadounidenses siempre se han referido a sí mismos como “América” y a sus habitantes como “americanos”. Y han hablado del “sueño americano” y del “modo de vida americano” (“American Way of Life”). Y hoy de MAGA: “Hacer a América Grande Otra Vez” (“Make America Great Again”). De este modo, “América” son ellos, y lo demás del continente “nuestro patio trasero”, ¡como lo expresó el Departamento de Estado en una declaración reciente! (Ver “El Mercurio”; 16-9-2026).
Y en concreto, aquello se expresó en su gigantesca expansión territorial en el siglo XIX a través de guerras de conquista o de compras de territorios. Así, desde las trece colonias originales de la costa este se fue apoderando de todo el territorio hasta el Pacífico, a través de guerras genocidas contra una multitud de pueblos indígenas y de guerras contra México por las que conquistó más de la mitad de su territorio. Asimismo, a fines de dicho siglo, al vencer en una guerra a España se apoderó de Puerto Rico y Filipinas y convirtió a Cuba en una suerte de protectorado hasta 1933. Por otro lado le compró Florida a España; Luisiana a Francia; y Alaska a Rusia.
Y respecto de Chile las desaveniencias surgieron desde el comienzo, producto de la actitud paternalista de los primeros enviados del gobierno de Estados Unidos a Chile. Así, de acuerdo a Eugenio Pereira Salas, el enviado William Gardner Worthington le señaló a Bernardo O’Higgins en 1818:
“El mundo lo conoce a usted como el jefe militar de Chile, pero si usted sigue mis consejos, será conocido como el padre de este país. No le hago oficialmente estas indicaciones, sino en mi papel de gran amigo de la libertad y me ofrezco para tener con usted entrevistas familiares para tratar estos asuntos” (cit. en Hernán Ramírez Necochea.- Historia del imperialismo en Chile; Edit. Austral, Santiago, 1970; p. 36).
Y los primeros conflictos serios surgieron en 1819, cuando Chile capturó varios barcos estadounidenses en las costas peruanas, dado que Estados Unidos se negó a reconocer el bloqueo impuesto por la Escuadra Libertadora del Perú, comandada por Thomas Cochrane. La disputa por la carga requisada y por las indemnizaciones solicitadas por el país del norte pudieron resolverse recién en 1863, “esencialmente a favor de Estados Unidos, por el arbitraje del rey de Bélgica” (Fredrick B. Pike-. Chile and the United States. 1880-1962. The emergence of Chile’s Social Crisis and the Challenge to United States Diplomacy; University of Notre Dame, Notre Dame, 1963; p. 24).
Esto fue generando tempranamente una gran desconfianza y aversión. Así, Diego Portales –años antes incluso de convertirse en virtual dictador- expresó en una certera carta a su amigo José Cea en 1822: “El Presidente de la Federación de N. A., Mr. Monroe, ha dicho: ‘Se reconoce que la América es para estos’. ¡Cuidado con salir de una dominación para caer en otra! Hay que desconfiar de esos señores que muy bien aprueban la obra de nuestros campeones de liberación, sin habernos ayudado en nada: he aquí la causa de mi temor (…) Yo creo que todo obedece a un plan combinado de antemano; y ese sería así: hacer la conquista de América, no por las armas, sino por la influencia en toda esfera. Esto sucederá, tal vez hoy no; pero mañana sí. No conviene dejarse halagar por estos dulces que los niños suelen comer por gusto, sin cuidarse de un envenenamiento” (Ernesto de la Cruz.- Epistolario de don Diego Portales, Tomo I; Universidad de Chile, Santiago, 1930; p. 12).
Y ciertamente aquella profunda desconfianza se acrecentó a la luz de las también tempranas pretensiones chilenas de tener una hegemonía en el Pacífico, expresadas claramente en la guerra declarada por Chile a la Confederación Perú-boliviana (1836-39). Así, el mismo Portales le expresó en una carta al comandante en jefe de las fuerzas navales y militares de Chile, el general Manuel Blanco Encalada, el 10 de septiembre de 1836: “La Confederación debe desaparecer para siempre jamás del escenario de América. Por su extensión geográfica; por su mayor población blanca; por las riquezas conjuntas del Perú y Bolivia, apenas explotadas ahora; por el dominio que la nueva organización trataría de ejercer en el Pacífico, arrebatándonoslo (…) Cree el Gobierno, y este es un juicio también personal mío, que Chile sería o una dependencia de la Confederación como lo es hoy Perú, o bien la repulsa a la obra ideada con tanta inteligencia por (Andrés de) Santa Cruz, debe ser absoluta (…) Las fuerzas navales deben operar antes que las militares, dando golpes decisivos. Debemos dominar para siempre en el Pacífico: esta debe ser su máxima ahora, y ojalá fuera la de Chile para siempre” (Ibid.; Tomo III; Impr. de la Dirección General de Prisiones, Santiago, 1938; pp. 452-4). Por todo lo anterior fue bastante comprensible que en relación a dicha guerra, “Washington mantuvo una postura neutral, aunque en el fondo favorecía a la Confederación” (Heraldo Muñoz y Carlos Portales.- Una amistad esquiva. Las Relaciones de Estados Unidos y Chile; Edit. Pehuén, Santiago, 1987; p. 21).
Aunque a la vez hubo también genuinos intentos en los años 30 de promover una integración comercial entre los nuevos países del continente. Así, lo planteó el ministro Joaquín Tocornal, ante el Senado, en 1835: “Otros pueblos han comenzado su carrera con una industria floreciente que los hacía capaces de competir con los Estados que habían entrado antes que ellos en la escena del mundo. Nosotros no podemos disimularnos que la nuestra está en su infancia y que sería sofocada para siempre en su germen si no nos diésemos unos a otros la mano para desarrollarla y extenderla. Adoptando otro plan malograríamos mucha parte de las ventajas de nuestra independencia y, acaso, no habríamos más que pasar de un pupilaje a otro, en que nuestros recursos naturales permanecieran estancados en beneficio ajeno. Así que profesando escrupulosa imparcialidad para con las naciones extranjeras, hemos creído conveniente y necesario modificar esta regla general, reservándonos en los tratados de comercio la facultad de conceder favores especiales a las repúblicas hermanas y aplicando con más libertad esta excepción a aquellas que por su vecindad y por la naturaleza de sus productos parecían destinadas a formar con nosotros una confederación más estrecha” (Mario Barros.- Historia Diplomática de Chile 1541-1938; Edit. Andrés Bello, Santiago, 1990; pp. 120-1). Desgraciadamente, el proyecto chileno no tuvo acogida y “la guerra contra la Confederación terminó por sepultar la idea” (Ibid.; p. 121).
Y la desconfianza y aversión a Estados Unidos ya tuvo una expresión concreta en la propuesta de Pedro Félix Vicuña (fundador de El Mercurio de Valparaíso y padre de Benjamín Vicuña Mackenna) de 1837 de crear una Gran Congreso Americano con exclusión de Estados Unidos, propuesta que no fructificó. Y en los años 40 las relaciones entre ambos países se vieron muy afectadas por la abierta simpatía demostrada por Chile a México en su guerra con Estados Unidos (1846-48) y luego por la indignación de los chilenos “respecto del duro tratamiento que muchos de sus compatriotas recibieron durante la fiebre del oro en California” (Pike; p. 24).
Además, en 1846 se produjo un incidente violento en que estuvieron envueltos tripulantes de un barco estadounidense en Chiloé. Y a raíz de ello, el representante de la Misión de Chile en Estados Unidos, Manuel Carvallo, advirtió al Ministerio de Relaciones Exteriores: “Nada celebrará tanto este Gobierno (de EE. UU.) como tener algún pretexto para ejecutar tropelías en el Archipiélago (de Chiloé) y hasta pretender apoderarse de él. Para creerlo así me fundo en el interés que hace poco tiempo ha manifestado el pueblo americano (sic) de adquirir algún puerto en nuestras costas que sirva de asilo doméstico a su marina mercante. El Ministro argentino me ha informado que con tal objeto se ha presentado una petición al Congreso, o que se ha hecho una moción en él, pidiendo que se autorice al Presidente para entrar en negociación con Chile, o el Perú o el Ecuador sobre la adquisición de un puerto en Chiloé, Valdivia o algún puerto de la costa” (Ramírez; pp. 81-2).
Los intentos hegemónicos de Estados Unidos respecto de América Latina se agudizaron cuando suscribió un proyecto de tratado con Ecuador, en noviembre de 1854, por el cual este último le concedía al primero en concesión la explotación del guano en las islas Galápagos a cambio de la protección de todo ataque exterior.
En ese entonces Ecuador se encontraba con serios conflictos de límites con Perú y Colombia. El proyecto suscitó que “el cuerpo diplomático, formado por los ministros del Perú, España, Francia e Inglaterra, representaron con gran insistencia al ministro de relaciones del Ecuador, don Marcos Espinel, los peligros que el convenio entrañaba para la soberanía de su país y sus inamistosas repercusiones para las demás naciones amigas” (Francisco A. Encina.- Historia de Chile. Desde la prehistoria hasta 1891, Tomo XIV; Edit. Nascimento, Santiago, 1950; p. 131). Sin embargo, dicha intervención no tuvo efectos.
El proyecto de tratado llegó a conocimiento del gobierno chileno a mediados de enero de 1855 y provocó que el 30 de enero enviara una nota circular a los gobiernos americanos, suscrita por el ministro del Interior y Relaciones Exteriores, Antonio Varas, en que señalaba: “El Gobierno del infrascrito ha visto en esa estipulación graves peligros para la independencia de los estados de la América del Sur y ha considerado que es un deber de todos ellos ponerse de acuerdo, y tomar en tiempo medidas eficaces para conjurar esos peligros y poner a cubierto su nacionalidad e independencia, adquiridas a costa de una larga y honrosa lucha y de ingentes sacrificios (…) El Ecuador sometido a la protección de los Estados Unidos tendrá durante algún tiempo las apariencias de un estado independiente, y en seguida entrará a figurar como una colonia norteamericana (…) El espíritu que ha presidido el convenio de 20 de noviembre, el ejemplo del Ecuador y los mismos medios puestos en juego, no dejarán de hacer sentir su influencia en otros estados del continente” (Ibid.; p. 132); y finalmente concluía de modo apremiante: “Que Estados hermanos se degraden, abdicando de su nacionalidad, es para el gobierno del infrascrito una calamidad que no podrá ver acercarse y desenvolverse sin hacer todos los esfuerzos posibles para contrariarla, para alejarla de los Estados sudamericanos” (Mario Barros.- Historia Diplomática de Chile 1541-1938; Edit. Andrés Bello, Santiago, 1990; p. 203).
Luego de que aquella nota no generara respuesta alguna, el gobierno chileno instó directamente a Ecuador a no perseverar en aquel proyecto. Así, en una instrucción del ministro Varas al ministro de Chile en Quito del 14 de marzo se le pidió que le hiciera notar al gobierno ecuatoriano que dicho convenio “amenaza a la independencia del Ecuador y de los demás Estados de la América del Sur” y, por tanto, que se esfuerce por conseguir “que el gobierno ecuatoriano se penetre de la realidad de esos peligros”, entre otras cosas porque “en el pueblo de Estados Unidos hay muchos partidarios de anexiones y un espíritu dominador e invasor”; y que “no es nuevo en Estados Unidos el pensamiento de buscarse en la América del Sur un puerto de escala para sus naves y un lugar de depósito en territorio propio para los productos de su industria”, por lo que “no puede menos de temerse se desarrolle ese plan (…) fijando en la mente en la marcha seguida por los Estados Unidos para adquirir en pocos años a Texas y California, sus aspiraciones para adquirir a Cuba, su conducta en el caso de Sandwich, Greytown y Samana y otros análogos, no puede menos de mirarse ese pensamiento como una cosa resuelta y que se trata de llevar a cabo con respecto al Ecuador”; y que todo eso hace prever “la desaparición de Ecuador como Estado” y “ha de poner en grave peligro la independencia y nacionalidad de los Estados sudamericanos” (Hernán Ramírez Necochea.- Historia del imperialismo en Chile; Edit. Austral, Santiago; pp. 84-5). Tampoco logró el gobierno chileno convencer a Ecuador, pero el desenlace fue que Estados Unidos finalmente se desinteresó del proyecto de convenio al comprobarse que no existía guano industrial en dichas islas (Ver Barros; p. 204).
Otra expresión muy relevante de la conflictiva relación entre Chile y Estados Unidos la podemos ver en el informe que el Encargado de Negocios de Chile en ese país, Juan Bello (hijo de Andrés Bello), le remitió al Gobierno el 16 de marzo de 1860. En él decía que reconociendo que Chile no podía “sentirse amenazado en forma directa o inmediata” por los afanes expansionistas de Estados Unidos, señalaba que en su concepto el Gobierno chileno debía adoptar invariablemente una actitud áspera y firme “para repeler cualquier ultraje o agresión de parte de los representantes de esta potencia tan ufana de su superioridad”; y agregaba que “para los que aman su patria y su raza es de veras un espectáculo que lastima el alma, el de la política que no sólo profesa, sino que también practica este Gobierno con respecto de Sud América. Se pretende el natural guardián o protector de su independencia contra las naciones de Europa; y en esta incumbencia, que él mismo se atribuye, funda su derecho a exigir de aquellos Estados una sumisión la más abyecta” (Ramírez; p. 83).
Pero no era sólo el Gobierno quien manifestaba su temor y aversión hacia Estados Unidos. Así, El Mercurio de Valparaíso planteaba en febrero de 1855 que “no hay que engañarnos, la conquista de la América española está resuelta por el gabinete de la Unión”; y zahería a los “yanquis”: “Vosotros sois los únicos que habéis en el mundo inventado el medio civilizador de destruir todo lo que no os agrada; vosotros que educáis perros para cebarlos en carne humana. Nadie menos que vosotros tiene el derecho de quejarse de la imperfecta organización de las repúblicas americanas españolas, porque bien imperfecta es también vuestra organización que pretendéis pasar por un modelo, a pesar de todas sus desventajas (…) y también es cierto que vosotros sois una amenaza viva a todo lo que os toca y os rodea, porque con vosotros nunca se puede vivir en paz por mucho tiempo. Este es el peligro de Chile y es de todas las repúblicas americano-españolas” (Ramírez; p. 81).
A su vez, Benjamín Vicuña Mackenna, luego de haber viajado a Estados Unidos en 1856, manifestaba su preocupación por “la influencia de aquel continente sobre el nuestro” y por el “predominio de su raza”: “Que los americanos (sic) reconocen la proximidad de su predominio universal, es una teoría aceptada por todos; pero en cuanto a su predominio sobre América española es un hecho consumado, según ellos, desde la guerra de México. La América del Norte no acepta la fraternidad del continente del sur, ni aún en el nombre” y que “respecto del continente del sur, ellos sólo ambicionan hoy una influencia suprema, irresistible” (Ibid.; p. 88).
Asimismo, el intelectual revolucionario Francisco Bilbao propuso el mismo año, desde su exilio en París, la creación de una Confederación de Estados Sudamericanos que impidiera el dominio de Estados Unidos que “extienden (sus garras) cada día en esa partida de caza que han emprendido contra el Sur. Ya vemos caer fragmentos de América en las mandíbulas sajonas del boa magnetizador, que desenvuelve sus anillos tortuosos. Ayer Texas, después el Norte de México y el Pacífico saludan a un nuevo amo. Hoy las guerrillas avanzadas despiertan el Istmo, y vemos a Panamá, esa futura Constantinopla de la América, vacilar suspendida, mecer su destino en el abismo y preguntar: ¿seré del sur, seré del norte?”. Y Bilbao concluía tajantemente que “el Norte sajón condensa sus esfuerzos, unifica sus tentativas, armoniza los elementos heterogéneos de su nacionalidad para alcanzar la posesión de su Olimpo, que es el dominio absoluto de la América” (Iniciativa de la América, Idea de un Congreso Federal de las Repúblicas, en Sociedad de la Unión Americana de Santiago de Chile. Colección de Ensayos y Documentos relativos a la Unión y Confederación de los Pueblos Hispano-Americanos; Impr. Chilena, Santiago, 1862; pp. 280-1 y 293).
A tanto llegó la hostilidad entre ambos países, que el embajador de Estados Unidos en Chile, David A. Starkweather, le informaba a su gobierno en 1855 que “Estados Unidos y sus ciudadanos son objeto de constantes y virulentos ataques y el blanco escogido de abusos difamatorios por parte de la prensa del país” y que “se ha propuesto incluso expulsar a sus ciudadanos del país y cerrar los puertos de Chile a su comercio” (Fredrick B. Pike.- Chile and the United States 1880-1962. The emergence of Chile’s Social Crisis and the Challenge to United States Diplomacy; University of Notre Dame, Notre Dame, 1963; p. 24).
Y, por lo mismo, el político y diplomático estadounidense, Henry Clay Evans, escribió muchos años después en su libro Chile and its relations with United States que “la década de los años cincuenta, marca el más amargo período, excepto uno, en las relaciones chileno-americanas (sic). Cada reclamación producía estruendosos argumentos; cada acción diplomática de los Estados Unidos en América Latina, causaba alarma en Santiago; cada discordia interna en Chile era marcada por el entusiasmo norteamericano a favor de la causa perdida. Cualquier cosa como ascendiente norteamericano, no existió más; si solamente las usuales formalidades diplomáticas podían ser observadas, los ministros (embajadores) norteamericanos tenían razón para sentirse felices” (Ramírez; p. 78).
La primera vuelta de las elecciones de 2026 está marcada por metamorfosis, tecnonepotismo e insatisfacción. Entrevista especial con Tatiana Vargas-Maia y Ricardo Costa de Oliveira
hace 56 min¡A CONSTRUIR PODER POPULAR COMUNITARIO! ¡A CONSTRUIR PODER POPULAR COMUNITARIO!
A CONSTRUIR PODER POPULAR COMUNITARIO. fuerza de los territorios.
La alternativa de los pobres del campo y la ciudad.
W. Luis Ulloa V.
Profesor – Sociólogo.
CES “Dagoberto Pérez Vargas”
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Profesor – Sociólogo.
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El Poder Popular, la unidad por la base, la construcción social, económica y cultural para la transformación revolucionaria de la sociedad.
La conciencia de clase en movimiento.
El poder popular consiste en un empoderamiento colectivo. Palabra inglesa que significa toma de conciencia del poder que toda persona tiene. Poder basado en la lucha y en la dignidad.
Una comunidad se empodera cuando por medio de una lucha determinada logra una concienciación. Esta concienciación genera una expectativa de nuevas luchas. Cuando se unen varias luchas, con sus victorias o su ejemplo histórico, en un solo movimiento, o comunidad en movimiento, podemos hablar de una comunidad que ha generado poder popular.
El poder popular, hace que el pueblo se potencie. Se haga fuerte. Se trata de que un pueblo empoderado, se convierta en un pueblo, o una comunidad, difícil de doblegar por los poderes estatales o capitalistas. Un pueblo con poder popular es un pueblo respetado. Habrá llegado a otra etapa de la lucha social.
El pueblo puede empoderarse mediante las luchas sociales, pero también por su construcción de alternativas que surjan desde el pueblo mismo. En este caso los diferentes procesos de autogestión a pequeña escala contribuyen a la idea de que una autogestión a gran escala es posible, es decir, la socialización de los medios de producción. Cuando se combina una politización general en la sociedad, con una serie de victorias que hayan animado a la gente a intentar ir por más, con unos cuantos proyectos autogestionarios que muestren el camino, este poder colectivo puede llegar a ser verdaderamente revolucionario y le disputará el poder ha quienes lo ostentan.
También habría que decir que se trata de un proceso acumulativo. Es decir, que cada victoria estará contribuyendo a alcanzar el objetivo final. Cada lucha se convierte en una acumulación de experiencia, de formación política, de debates, de campañas, que redundará en beneficio del objetivo. Con las luchas se irá viendo claro qué fuerzas políticas contribuyen a empoderar al pueblo y cuáles lo entorpecen y desvían de sus metas.
El poder popular es el ejercicio efectivo, a través de la organización y la participación real, de la amplia mayoría de un pueblo en la decisión de los asuntos básicos que le conciernen. El poder popular es más que la atención de los problemas puntuales de una comunidad acotada, el alumbrado público o la pavimentación de una calle, la resolución de un problema específico del transporte colectivo de un sector urbano, o la instalación del agua potable o la edificación de una escuela en una comunidad rural. El poder popular es la democracia real, directa, efectiva, participativa del pueblo soberano, no sólo para atender problemas prácticos puntuales sino para definir y controlar la implementación de políticas macro a nivel nacional, e incluso internacional.
No es fácil su puesta en marcha, y las pocas experiencias habidas hasta ahora, los soviets en la Rusia bolchevique, los consejos obreros y campesinos chinos, los Comités de Defensa de la Revolución cubanos, muestran que implica un camino largo, complejo, no exento de dificultades. Pero así se hace el camino hacia una sociedad nueva, libre de explotación, plena de justicia.
RAICES HISTORICAS DEL PODER POPULAR.
A lo largo de la historia, y en distintas partes del mundo, los pueblos han ensayado diversas alternativas en la construcción de una sociedad genuinamente democrática, donde la gente asuma directa y colectivamente el poder.
Una de estas referencias es La Comuna de París, que fue una breve experiencia de gobierno autogestionario a finales del siglo XIX. Surgió luego que el pueblo de París se alzara en armas en contra de la rendición de los franceses en la guerra con Prusia. Para el 26 de marzo de 1871, los sublevados convocaron a elecciones libres y se instaló el Consejo de la Comuna.
Durante su corto gobierno, la Comuna tomó importantes medidas populares: Reformas laborales en cuanto a los horarios y las condiciones de trabajo; tomas de fábricas abandonadas; remuneración de todos los funcionarios administrativos y del gobierno, igual al salario de un obrero; educación laica gratuita y obligatoria; sustitución del ejército regular por el pueblo en armas.
A pesar de la heroica resistencia de los Comuneros, las fuerzas de la monarquía lograron tomar el control de París, tras varias semanas de intensos combates que finalizaron con la muerte de más de 30.000 personas.
Los Soviets, quienes nacieron durante la primera huelga general de los trabajadores rusos en 1905.
La palabra Soviet significa ¨Consejo¨ en ruso. Su organización y funciones variaron según las circunstancias históricas. En un primer momento fueron Comités para organizar las huelgas en las fábricas.
Progresivamente, esta estructura de organización se convirtió en el órgano de representación de los intereses de toda la clase obrera.
Para 1917, su lucha era tal, que desempeñaron un papel fundamental en la caída del zarismo.
Gracias a la amplia capacidad de organización de los trabajadores lograda a partir de los Soviets, el nuevo gobierno revolucionario pudo descansar sobre una estructura democrática y genuinamente proletaria.
Sus decisiones eran tomadas en asambleas generales y aunque contaban con un comité ejecutivo y distintas comisiones, los temas relevantes eran discutidos en sesiones plenarias. De esta manera, los Soviets fueron siempre, a través de sus distintas transformaciones, expresión directa de la voluntad de la clase trabajadora.
Los obreros desarrollaron una forma de organización, distinta de la burocracia sindical, que les permitió tomar el control de la producción en las fábricas. Este movimiento alcanzó su máximo nivel de articulación en los Consejos de Fábricas.
Las empresas tomadas se organizaban primeramente en equipos de oficio, los trabajadores de cada uno de estos equipos elegían a un obrero con mandato condicionado que participaba en la Asamblea de Delegados de la fábrica.
De esta manera se garantizaba la participación directa de los trabajadores en todos los asuntos de la producción. Además de sus tareas técnicas y administrativas, los Consejos de Fábrica lograban una asombrosa capacidad de movilización: En una ocasión, en apenas una hora, fueron capaces de movilizar, sin preparación previa, a más de 120.000 obreros de distintas empresas.
El poder popular es una propuesta para la construcción del socialismo democrático mediante un modelo de democracia participativa y protagónica en la que se sustentaría la organización del Estado socialista.
Se basa en la voluntad general o soberanía popular y consiste en dos ejercicios, el directo y el indirecto:
El primero es la lucha por la transferencia de competencias desde el gobierno a la comunidad organizada en consejos locales electos en asambleas populares.
El segundo es a través del sufragio, tanto para la elección de representantes a las distintas instancias del poder popular, como para la toma de decisiones trascendentales en los diversos tipos de referéndum disponibles en cada situación concreta.
AUTOGESTIÓN COMUNITARIA ES PODER POPULAR.
La autogestión comunitaria es la fase trascendental de colectivos interactuando organizadamente, que no sólo se refiere a organizar protagónica, democrática y participativamente los alrededores del lugar de donde vive cada quien, sino el lugar de trabajo o la empresa productora de bienes o servicios que se extiende a todas las dimensiones de la vida económica y social en comunidad. La base de la autogestión está en el concepto mismo de la persona o del ser humano y sus derechos fundamentales, como el derecho a la autodeterminación y a la participación, en las esferas personales, familiares y comunitarias.
Es una gestión de la comunidad que ocurre como consecuencia de transformar la espiral descendente de la pobreza en espirales ascendentes de desarrollo. La fuente de la autogestión comunitaria es el cambio de una visión fatalista de la pobreza, sólo como suma de carencias, a una visión esperanzadora, como generadora del impulso necesario para el desarrollo, es el canal a través del cual el ser humano canaliza sus esfuerzos hacia el logro de una vida digna mejorando la calidad de vida de cada uno de los miembros de la comunidad, de acuerdo a sus propios objetivos, metas y con el apoyo solidario de sus semejantes.
La autogestión comunitaria es un proceso mediante el cual se desarrolla la capacidad individual o de un grupo para identificar los intereses o las necesidades básicas. Es una herramienta eficaz probada, que exalta la utilización de los mejores valores del individuo y de los grupos, situándolos en mejor posición para enfrentar y resolver sus problemas comunes, donde la auto organización social y comunitaria toma en sus propias manos la tarea de resolver sus necesidades.
La autogestión comunitaria debe incluir los siguientes factores: La acción participativa de los ciudadanos en las esferas personales, familiares y comunitarios para la toma de decisiones en el proceso de desarrollo. La acción para disminuir la dependencia de ayudas gubernamentales para sobrevivir. El esfuerzo comunitario para responder y buscar soluciones a las necesidades o intereses de la población. La autoresponsabilidad, colaboración, contribución y trabajo voluntario para búsqueda de soluciones. La participación en las estructuras de poder, acceso al derecho y a las formas de prevención de los males sociales. No hay experiencias replicables entre comunidades y no habrá un modelo único de intervención de validez absoluta para la promoción del desarrollo comunitario a escala nacional.
La autogestión es un proyecto a largo plazo, quedando claro que los medios tienen que estar de acuerdo con los fines, por ello ninguna lucha puede tener éxito si no es consciente y si no se persigue un fin correcto y definido. Este proceso se genera al romper la dependencia y marginación previas para crear un espacio propio de representación, defensa y coordinación, la autogestión comunitaria conduce necesariamente a la conquista gradual de poder económico, social y político. Se desarrolla y culmina transformando la actitud, disposición de los miembros de la comunidad hacia sí mismos y hacia los demás. La autogestión comunitaria no debe ser un episodio que brille fugazmente en la vida de una comunidad para luego desaparecer, la idea es lograr cambios que sean permanentes, por ello es imprescindible el proceso de sustentabilidad. En el proceso de autogestión debe buscar el preservar el ecosistema, garantizando los recursos naturales a las generaciones futuras e ir ganando estabilidad cada vez mayor, a fin de asegurar su continuidad.
Para consolidar la autogestión como mecanismo directo de participación es necesario, por un lado, la motivación de la comunidad para hacerse parte del proceso de diagnóstico, diseño y ejecución del proceso y, por otro lado, promover su organización en grupos o colectivos que se consoliden con el tiempo y que no se extingan luego de satisfacer la necesidad puntual que los agrupó y así generar espacios comunitarios para seguir produciendo procesos autogestionarios. Es menester conocer a fondo el método de movilización.
IDEAS METODOLOGICAS FUNDAMENTALES.
1. Se realiza el diagnóstico de la comunidad a través de la observación directa. Además, se identifica y visita a los líderes comunitarios o personas claves para obtener información sobre la comunidad.
2. Conociendo a la comunidad: Se profundiza en la realidad de la comunidad para conocer mejor la misma.
3. Comienza el proceso de estimular a los residentes a participar en la toma de decisiones. Se utilizan las visitas y reuniones como método de movilización comunitaria.
4. Organizando la comunidad: Este componente es un trabajo continuo dentro de la comunidad.
5. Se provee apoyo técnico a los líderes comunitarios con el fin de motivar, facilitar, promover y fortalecer la participación y organización comunitaria.
6. Autogestión y colaboración: En este componente la organización comunitaria lleva a la comunidad a un proceso de autogestión y toma de control de las decisiones de su comunidad. Es un proceso donde la comunidad diseña su propia ruta de cambios de una visión de pobreza y carencias a una visión de esperanza y desarrollo donde la comunidad se movilice para reducir la pobreza, aumentar los ingresos, planificar y gestionar servicios y prestaciones comunales.
Crear acuerdos de colaboración en busca de mayor control y poder en la toma de decisiones.
Al principio fueron los Yokuts, los Miwok y los Mono. Después poblaron estas tierras del valle central de California los mexicanos. Luego inmigraron los mineros 49ers, así como los chinos y japoneses, para, hace un siglo, dar paso a la ola del Dust Bowl, seguidos de los braceros mexicanos, los refugiados del sureste asiático y cerrar ahora el ciclo originario con los indígenas de las Américas.
Todos han dejado su huella indeleble en esta tierra, marcándola con su sudor, sí, pero sobre todo con sus lenguas e historias y sus tradiciones culinarias, musicales, artesanales y barriales. Este rico mosaico cultural ha transformado por completo el estereotipado rostro de un país blanco-anglo-protestante.
Eso es lo que celebra el Gran Convivio del Valle al reunir este fin de semana a cuentistas nativos con maestros del taiko japonés, bordadoras de Laos, intérpretes del blues afroamericano y bailadores de chilenas mixtecas.
Hoy que la nación conmemora 250 años de su historia, esa memoria que se escatima en las páginas de los libros de texto se documenta y amplifica en el gran festival. Aquí toman la palabra quienes, desde las sombras de la sociedad, contribuyen día a día a hacer el nuevo Estados Unidos.
Al entrar al festival, nos asomamos al Estados Unidos de adentro, a las comunidades de la raíz. Y a través del proverbial ojo de la cerradura, atisbamos al Estados Unidos del futuro.
En Radio Bilingüe nos unimos a este encuentro de pueblos para llevar la crónica en vivo y facilitar la conversación al aire desde el Courthouse Park, en el centro histórico de Fresno, mudo testigo de estos cambios culturales. Por cierto, cuna de Radio Bilingüe, nuestra radio comunitaria, nacida hace medio siglo justo con la idea de dar voz y contar la historia de las comunidades que aquí se reúnen.
Samuel Orozco Director de noticias e información, Radio Bilingüe
A medida que las intenciones y actos de guerra de esta administración fascista se intensifican, necesitamos salir a las calles más que nunca. No olvidemos las guerras que comenzaron en 2001, el 25º aniversario de la invasión estadounidense de Afganistán, que nos han llevado hasta donde estamos ahora. Protesta contra todas las guerras de resistencia de agresión de EstadosUnidos.
Miércoles 7 de octubre 16:00 - Vigilia en la Estación de Reclutamiento de Times Square 4:45 - Marcha h
La direccion donde se puede escribir para que reconozcan su detencion es:Victor Toro (A88187516) En parentesis esta el numero del caso.Cayuga County Jail, Cayuga County7445 County House Road,Auburn, NY 13021-8297La razon de su detencion seria por su estado de ilegalidad en EEUU y es obvio que por sus actividades politicas con las comunidades pobres del Bronx en Nueva York.Exijamos la inmediata libertad del compañero Victor Toro!!Cartas de apoyo y exigiendo su libertad pueden mandarse a la direccion electronica de la Peña del Bronx:o a las siguientes direcciones:
A medida que obtengamos mas informacion sobre la situacion de Victor Toro se las haremos llegar.
LA ESCUELA DE CUADR@S.
POWER TO THE PEOPLE.
https://www.youtube.com/watch?v=T7UdLr2U4Zs
Lucha Ideologica
¿Qué es el MIR? Historia, Programa, Estrategia, Táctica
¡Solo hace falta el poder de uno para marcar la diferencia! Dorinda Moreno, fundador de Fuerza Mundial Global es un anciano Networker, Organizador de Comunicación, Activista de las Artes Culturales y Archivero de Cine y Registros. Quiénes somos: Editorial FMG, Legacy @ Destiny News Journal, inaugurado en octubre de 2012. ofrece servicios editoriales, de promoción y publicidad para escritores, poetas, teatros, murales, artistas, RockItCientíficos: a través de colaboraciones y alianzas artísticas, comunicaciones que conectan movimientos globales de base dedicados a la protección y preservación de culturas, fauna y flora mundiales mediante la celebración del lenguaje visual mundial. Su legado de 50 años construyendo coaliciones incluye: Hitec Aztec Productions, Elders of 4 Colors 4 Directions, Las Comadres de Concilio Mujeres, Pueblos En Movimiento Norte, Bridgeging Movements Supporting the Organizers, ProyectoSinCuenta (anteriormente Proyecto40/40), Honoring Los Maestros of Ethnic Studies. CinemaVerit é Group: Archivo María Guardado, Siempre Presente 'Anfitriona de las América's y del Mundo', Exposición Instituto "Lenchita", Delegación a El Salvador.
Para todos los que deseen recibir próximas noticias sobre imperativos locales, nacionales, transfronterizos y globales. (Disponible, Gmail, FB, Twitter)@Fuerza_Mundial
El combate en que murió Miguel Enríquez, durante la dictadura chilena por Gabriel García Márquez (*) Miguel Enríquez fue un importante dirigente de la izquierda chilena y secretario general del Movimiento de Izquierda Revolucionaria MIR, [...leer mas]
Entrevista a la directora del medio Brasil de Fato, ligado a los Sin Tierra: «Nos preparamos para ganarle a la extrema derecha» por Carlos Aznares /Resumen Latinoamericano Entrevista exclusiva sobre las elecciones presidenciales del domingo [...leer mas]
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Estados Unidos nunca ha sido aliado de Chile. por Felipe Portales/Radio Bío-Bío. Parte I Ningún país con vocación imperial ha tenido verdaderos aliados, salvo circunstancialmente frente a “enemigos” comunes. Sólo tienen países competidores, resistentes o [...leer mas]
¿QUÉ FUE LO QUE OCURRIÓ ANTES DEL DÍA DEL SECUESTRO DE MADURO? por Máximo Relti /Canarias semanal. ¿Qué sabía la actual presidenta encargada de Venezuela antes de que Trump lanzara su operación militar de secuestro [...leer mas]
La ultraderecha encontró el camino bastante despejado al llegar al gobierno. Es la responsabilidad política del progresismo con el Wallmapu. por Héctor Llaitul/El Clarín de Chile. Hoy, cuando la denominada “cuestión Mapuche” se presenta en [...leer mas]
23 años de mentiras, ocupación y abusos de EEUU en Irak llegan a su fin con una salida humillante. por HispanTV. La retirada humillante de EE.UU. pone fin a 23 años de ocupación en Irak, marcada [...leer mas]
Los cuatro estrechos marítimos que tienen al mundo en vilo por Varios autores (*)/Rebelión. Al cierre del estrecho de Ormuz y las turbulencias en Bab el Mandeb se suman una sequía persistente en el canal [...leer mas]
Kast retira reforma de seguridad y deja caer estado de excepción que defendió como “irrenunciable”. por El Mostrador. El mecanismo –el quinto estado de excepción– permitía al Presidente mantener por hasta 240 días el régimen excepcional [...leer mas]
«Es mejor ser activos hoy, que radioactivos mañana» por Oleg Yasinsky/RT Opiniones. La semana (pasada), en la Asamblea General de la ONU, presenciamos un nuevo capítulo de la teleserie del absurdo, en la que el [...leer mas]
Aumentan cuestionamientos a Zaliasnik tras declaración de Hermosilla: piden su salida como embajador. por Diario UCHILE. La nueva declaración del abogado ante Fiscalía reactivó los cuestionamientos al diplomático, luego de entregar nuevos antecedentes sobre irregularidades [...leer mas]
El triunfo del intelicidio, o “cabeza de meme”. ¿Volver a lo presencial? por Marcelo Colussi/desde Guatemala. ¿Qué es un “meme”? Según la inteligencia artificial “es una idea, comportamiento o estilo que se transmite de una persona [...leer mas]18/0
Desde antes de finalizar la Segunda Guerra Mundial, los planificadores militares estadounidenses, elaboraron decenas de escenarios de conflicto con la Unión Soviética
Los dos principales aspirantes a la presidencia en esta oportunidad son, el actual mandatario, Luis Inácio Lula da Silva, y Flávio Bolsonaro, ambos con programas de gobierno opuesto, que representan dos modelos diferentes de país
El Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, condujo esta semana un nuevo podcast «Desde la Presidencia», cuyo tema versó sobre las Transformaciones que en lo económico y en lo social vive el país
Como parte de sus actividades por el Día Nacional de la Defensa, el presidente del Consejo de Defensa Nacional, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, intercambió con integrantes del consejo de defensa de zona de Punta Brava, en La Lisa
El Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, condujo esta semana un nuevo podcast «Desde la Presidencia», cuyo tema versó sobre las Transformaciones que en lo económico y en lo social vive el país